No, no te odio; sólo que la densa capa de niebla que dejaste acumulada en mi mente se hace cada vez más grande y destructiva, a causa de tus indignantes palabras de aquella vez.
¿Por qué rayos querías verme? ¿No era suficiente el maldito daño que me has hecho? ¿Querías chantajearme?
Fumaré y fumaré... Cada puta inicial de tu maldito hijo de puta nombre será un cigarrillo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario