Regalo para... ¿Mí?

sábado, 27 de enero de 2018

¿Cuántas son las probabilidades de ir por la calle, cómo se puede ver en una base y encontrar algo que llame tu atención, decidas tomarlo y llevarlo a casa?
Son las cinco con veinte minutos y me dispongo salir a caminar. Bajé del edificio con ganas de olisquear aire fresco, ver perritos, inspirarme y tonificar las piernas, lo normal.
Caminé tres cuadras abajo y pasé por un campo donde hace diez años solía jugar con mis primos, que hoy en día están dispersados ​​por el mundo. Mientras caminaba por la acera iba recordando que una vez en ese mismo lugar decidimos hacer un picnic. Todo iba bien, hasta que uno de mis primos se llevó la idea brillante de plantear una pregunta ¿Cuál es tu mejor primo? Lo cual mi prima y tú respondimos igual (nosotras). Mi primo echó un pecado de lágrimas que pensé que nunca terminaría, pero con los abrazos y amor todo se calma.
Ya limpiándome un poco las lágrimas seguí caminando y adentrándome en la gran urbanización, pero para no hacer tediosa la anécdota, contaré lo que pasó. Después de mirar tantos hermosos perros y regresar al departamento, como ya antes, al principio del escrito, la pintura a unos pocos kilómetros, pero como los lentes que llevaba en ese instante no eran de lejos, me acerqué y pues, era una pintura que produjo en mí algo de felicidad, porque desde hace meses, quiero un cuadro para colgar en mi habitación y aquí está ...

¿Qué ha pensado la persona que dejó ese cuadro ahí? 
Me siento afortunada de haberlo encontrado.
 
FREE BLOGGER TEMPLATE BY DESIGNER BLOGS